Sandra Gamarra; la pintora peruana cuya convocatoria a la presente edición de la Bienal de Venecia, no debería ser una sorpresa para los peruanos porque ella no solo expone regularmente en Madrid, Sao Paulo y Lima, sino que su obra ha sido integrada a las más importantes colecciones de arte contemporáneo, como la del Museo de Arte Moderno (MoMA) de Nueva York y la Tate Gallery de Londres. La obra de Sandra para la bienal se inscribe plenamente en la línea que ha seguido su trabajo de los últimos años. Comenzando con su apropiación de grandes obras a partir de lo que veía en catálogos de instituciones como el MoMA y pasando por su creación del ficticio (pero no por ello menos importante) Museo de Arte Contemporáneo de Lima (LiMAC), con el cual siguió apropiándose de obras de los más renombrados artistas de la actualidad.
Para Venecia Sandra ha hecho una especie de registro de su propia presencia en la bienal: ella se instaló en Venecia con el tiempo suficiente como para incluir en la obra que presenta (lo que significa, en su caso, para pintar, casi en tiempo real), los trabajos de los otros participantes en el salón latinoamericano. Con ello, no estamos solo frente al arte que reproduce el arte, sino a un momento que se captura a sí mismo, algo que se entiende como natural en fotografía, pero que ella se da el lujo de pintar. La muestra es esta oportunidad ofrece variedad: Una visión del Chimborazo que se deshiela, a cargo de Fernando Falcón; una visión utópica de la ciudad, del cubano Carlos Garaicoa, una metáfora textil de las marchas étnicas y políticas de los indígenas bolivianos, de Gastón Ugalde; una recreación de la faz de la luna hecha de palabras, del hondureño Paul Ramírez; una expedición botánica a Venecia (que encuentra solo flores de vidrio de Murano, claro) del colombiano Alberto Baraya, entre otros, conforman la muestra, titulada “Mundus Novus” (Mundos nuevos).
Es una concisa visión de la contemporaneidad del arte latinoamericano para que espectadores del mundo entero encuentren una expresión a la vez, local y ciudadana del mundo.





Del viernes hasta el domingo se realizó la IV Cumbre Continental de Pueblos y Nacionalidades Indígenas del Abya Yala en las orillas del Lago Titicaca en Perú. La cumbre se desarrolló en la Universidad Nacional del Altiplano (UNA) de Puno.

